lunes, 30 de marzo de 2026

 AHORA GRANADA

-UN SELLO CARACTERÍSTICO PARA GRANADA-

La ciudad vive su segunda jornada con plenitud en la calle y la variedad característica difícil de encontrar en cualquier otro sitio

Granada disfrutó y se deleitó en su Lunes Santo con su sello característico, ese que le hace viajar de barrio en barrio para buscar la plenitud cofrade de una jornada en la que cada cual eligió cómo vivir la pasión.

Del bullicio del Zaidín a las raíces del Realejo con Trabajo y Luz y el Huerto, pasando por el Señor de Granada en el corazón de la ciudad o la identidad característica de Los Dolores para terminar con el sobrecogimiento de San Agustín.

Granada tiene una simbología propia que no necesita mirarse en otros sitios, lo demuestra durante toda la semana, pero sobre todo en el Lunes Santo.

La Virgen de la Luz recibió una petalá en su salida a la calle Polinario. No fue la única. Foto: Francisco Neyra

Probablemente el sentir de un barrio no pueda medirse de ninguna manera más que viéndolo insitu. Es lo que sucede cada Lunes Santo con la Hermandad del Trabajo, una cofradía que respira Zaidín en cada uno de sus poros y que tiene arraigada la vida de sus calles en su puesta en la calle, como demuestra un nuevo incremento de hermanos en fila.

El dorado del paso del Cristo del Trabajo va camino de convertirse en uno de los buques insignia no solo del barrio, ni si quiera de Granada, sino de Andalucía. Su buen hacer con la cuadrilla de costaleras de Curro Carrasco quedó patente de principio a fin bajo los sones de la agrupación decana, La Estrella.

La cuenta atrás que el Zaidín tiene activada desde hace un año por su Virgen de la Luz ya cuenta un año menos. Solo faltarán dos para vivir lo que será la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Luz, quien dio iluminación a Granada con su nuevo llamador incluido.

La calle Santiago se quedó pequeña para asistir a la salida del Huerto. Foto: Carlos Hermoso

Del bullicio de Polinario al del Realejo, que en el Lunes Santo tiene su dosis de protagonismo con la salida de El Huerto, convirtiendo una salida compleja en un acto de notable cálculo para aparecer en una calle Santiago repleta.

Uno de los momentos más emotivos volvió a producirse ante las puertas del convento de las Comendadoras, quienes aguardaban a ese rencuentro único que se produce entre ellas y sus titulares.

Aún hay quien no se ha querido mover de este punto neurálgico ante el regreso protagonizado por Amargura Coronada, acompañada magistralmente por San Isidro de Armilla. Todo en un discurrir sereno.

El Señor de Granada estrenó su túnica. Foto: Carlos Hermoso

El Señor de Granada se puso en las calles entre la multitud estrenando con acierto la túnica de Álvaro Abril y con bordado de Dolores Fernández. A veces las esperas tienen un por qué, y ha querido el destino que tuviera que ser un Lunes Santo cuando se pudiera contemplar la belleza del atuendo para El Rescate.

Capítulo especial merece el acompañamiento musical de su propia agrupación. Sin calzador y a la perfección compenetrada con el paso caoba, que se adentró en la medianoche en el barrio de la Magdalena con nuevo recorrido, dotándole de más presencia entre quienes esperan todo el año para disfrutarlo en la cale.

Rayos de sol para Los Dolores en casi todo su recorrido. Foto: Francisco Neyra

Y si profundo fue el regreso del Rescate, no se quedó atrás el de la Virgen de los Dolores, la devoción por la que suspiran miles de fieles a diario y que en su puesta en la calle impregnó de color salmón el paso por la Carrera del Darro.

La hermandad hizo un guiño a su pasado con el estreno de los clavos flagimero en plata de ley con diez esmeraldas naturales, inspiración en los clavos originales de la imagen primitiva y con forma de serpiente.

Multitudinario recogimiento con San Agustín. Foto: Carlos Hermoso

La solemnidad del día la aportó la Hermandad de San Agustín, con el imponente crucifico en plata del Sagrado Protector de Granada, quien ofreció recogimiento desde su puesta en la calle en donde recibió el arrope de miles de personas, que volvieron a dejar pequeñas las calles de aledañas de San Antón.

Constató una vez más la cofradía que su trabajo continuo, que tendrá sus frutos cuando vea la luz el gran proyecto del bordado del palio para la Virgen de la Consolación, que ofreció también una imagen sobrecogedora en su discurrir por las calles.


No hay comentarios:

Publicar un comentario