HUELVA INFORMACION
- TRES CAIDAS SE RINDE ANTE LAS HERMANAS DE LA CRUZ EN UN ABRAZO ETERNO-
Huelva es una ciudad de contrastes y ritos inamovibles. Si a las 16:45 el barrio del Polvorín estallaba en júbilo y devoción para ver la salida de la Hermandad de las Tres Caídas, el reloj parecía detenerse unas horas después en el corazón del centro. El Señor de las Penas, tras dejar atrás la solera de su barrio, llegaba a la Plaza Niña para cumplir con una de las citas más esperadas de nuestra Semana Santa: el saludo a las Hermanas de la Cruz.
Un rezo compartido
El bullicio de la tarde se transformó en un silencio respetuoso cuando el imponente misterio se plantó ante las puertas del convento. Allí, el tiempo se fundió en el rezo de un Credo conjunto entre los hermanos y las religiosas. Como marca la tradición cada año, las hermanas ofrecieron un ramo de flores a los titulares de la cofradía, un gesto de sencillez que subraya el vínculo inquebrantable entre la hermandad y la orden.
El capataz, Fabián Tello, visiblemente emocionado, tomó el llamador para dedicar la levantá: "Benditas ellas y ustedes que vais a llevar al Señor al cielo", arengó a sus costaleros bajo las trabajaderas. Al golpe del martillo, el paso se elevó con elegancia mientras la Banda de Cornetas y Tambores Jesús Nazareno rompía el silencio con sus sones, iniciando la revirá que conduciría a la cofradía hacia los alrededores de la iglesia de La Esperanza.
Estrenos y patrimonio en la calle
Este Lunes Santo, la hermandad ha lucido con especial brillo gracias a un importante catálogo de estrenos. En el cortejo y los pasos se han podido admirar:
- Orfebrería: La restauración de la vara de Teniente de Hermano Mayor y la coraza del romano, además del nuevo asta para el guion parroquial, obras de Manuel Fernando y Juan Antonio Borrero.
- Textil: Los nuevos ropajes del taller de costura Toisón, con gargantilla y broche de Juan Robles.
- El Palio: El delicado encaje de Bruselas que conformaba el nuevo rostrillo de la Virgen, aportando una luz especial al rostro de la dolorosa.
Una salida de "corazón" y memoria
Sin embargo, el patrimonio material no pudo opacar la carga sentimental de esta jornada. La salida desde la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús fue, posiblemente, una de las más desgarradoras que se recuerdan.
Antes de que el Señor asomara por el dintel, el silencio se apoderó del templo para rendir tributo a Natividad de la Torre y a David Cordón, fallecidos el pasado enero en el trágico accidente de Adamuz. Un allegado de Natividad y el joven futbolista Davinchi, hijo de David, fueron los encargados de realizar la primera levantá del paso de misterio.
"La primera va por ellos, especialmente, y por todos los que se quedaron allí", sentenció Tello. Para Davinchi, el recorrido de ayer fue mucho más que una estación de penitencia; fue el cumplimiento de una herencia de fe. Su padre, devoto incondicional del Cristo de las Penas, vio este año a su hermandad desde el "balcón del cielo", mientras su hijo caminaba por las calles de Huelva manteniendo viva una llama que el destino no ha podido apagar.
La cofradía continuó su camino hacia la Carrera Oficial, prevista para las 20:35, dejando tras de sí un rastro de incienso, música y, sobre todo, una memoria que el Polvorín guarda como su tesoro más preciado.

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