sábado, 25 de abril de 2026

HUETOR TÁJAR SALVA LA CAMPAÑA Y REAFIRMA LA CALIDAD DE SU ESPÁRRAGOS TRAS LAS INUNDACIONES

GRANADA HOY 




 

Las lluvias intensas y las inundaciones que afectaron a Huétor Tájar pusieron en alerta a todo el sector del espárrago verde. Los campos anegados y la incertidumbre sobre la producción hacían presagiar una campaña complicada. Sin embargo, el resultado ha sido justo el contrario: el espárrago ha vuelto a destacar por su calidad, reafirmando el valor diferencial de una zona que ha construido su reputación a base de tierra, clima y saber hacer.

Desde Cesurca, la cooperativa Centro Sur, el temor inicial se transformó en optimismo conforme avanzaba la campaña. María José Gálvez, agricultora y socia de la cooperativa, lo resume con claridad: “Teníamos mucho miedo con las inundaciones, pero a pesar de todo está siendo una campaña espectacular. Veníamos de una sequía muy grande y las tierras han cogido agua; eso ha hecho que los cultivos que se han salvado tengan una calidad excepcional”. La combinación de lluvias y recuperación del suelo ha favorecido un producto “precioso y estupendo”, en palabras de la propia María José, quien reconoce la satisfacción del sector tras semanas de incertidumbre.

El origen de esa calidad sigue estando en el territorio. La tierra fértil de la Vega, el riego procedente de Sierra Nevada y la oscilación térmica entre noches frías y mañanas cálidas configuran un entorno único. “Esos cambios de temperatura le dan a nuestro espárrago un sabor increíble y muy auténtico de aquí de Huétor Tájar”, explica. Un equilibrio natural que, este año, ha vuelto a demostrar su resiliencia y ha permitido mantener el estándar que demandan tanto el mercado como los principales clientes nacionales, entre ellos Mercadona.

Ante las dificultades, Cesurca activó además un plan específico para proteger la producción. “Nos reunimos e hicimos un gabinete de crisis para ayudar a los agricultores. Diseñamos un plan de choque con bioestimulantes para regenerar las plantas”, señala María José. La imposibilidad de acceder con maquinaria a los campos obligó a buscar soluciones alternativas, como la aplicación aérea de tratamientos con el apoyo de una empresa local. El resultado, según la cooperativa, ha sido positivo: recuperación del cultivo y mantenimiento de los estándares de calidad que exige la distribución y, especialmente, los lineales de Mercadona.

Entrevista a Miguel Díaz, comercial de Cesurca.
Entrevista a Miguel Díaz, comercial de Cesurca

La fortaleza del espárrago de Huétor Tájar también se explica por una trayectoria colectiva. Miguel Díaz, comercial de Cesurca, recuerda que todo comenzó con un pequeño grupo de agricultores: “Nace de pequeños productores que querían envasar y comercializar su espárrago. Hoy somos más de 1.100 socios y alrededor de 1.500 hectáreas. Hay que estar orgullosos de cómo esa semilla se ha convertido en lo que somos después de casi 50 años”.

Ese crecimiento ha ido acompañado de una profesionalización de todos los procesos, desde el campo hasta el lineal. Escuchar al consumidor es una parte esencial del modelo. “Hay que conocer cómo valoran el producto y qué necesidades tienen. Con la comunicación que mantenemos con Mercadona, tanto compras como prescripción nos ayudan y nos guían durante todo el año”, explica Miguel Díaz. Esta colaboración permite ajustar calibres, frescura y presentEse crecimiento ha ido acompañado de una profesionalización de todos los procesos, desde el campo hasta el lineal. Escuchar al consumidor es una parte esencial del modelo. “Hay que conocer cómo valoran el producto y qué necesidades tienen. Con la comunicación que mantenemos con Mercadona, tanto compras como prescripción nos ayudan y nos guían durante todo el año”, explica Miguel Díaz. Esta colaboración permite ajustar calibres, frescura y presentación para que el espárrago llegue en las mejores condiciones a las cocinas, manteniendo la regularidad que esperan los clientes.ación para que el espárrago llegue en las mejores condiciones a las cocinas.

Los espárragos verdes destacan por su delicadeza, calibre uniforme y color intenso. Su textura tierna los hace ideales tanto para preparaciones rápidas como para recetas más elaboradas, aportando siempre un toque fresco y ligero. Una verdura saludable que no puede faltar en la cesta de la compra.

Una trabajadora de la cooperativa granadina al  momento de colocar los espárragos listos para su distribución.
Una trabajadora de la cooperativa granadina al momento de colocar los espárragos listos para su distribución. / Joy Hernández

La relación, iniciada en 1985, ha crecido junto a la cooperativa. “Hemos crecido juntos. Es una relación de ganar-ganar que nos ha ayudado a mejorar procesos productivos y a entender al cliente”, añade Díaz. Esta estabilidad ha contribuido a consolidar el espárrago como motor económico y generador de riqueza en el entorno rural.

Pese a las inundaciones, Huétor Tájar confirma su papel como referente del espárrago en la provincia de Granada, con una campaña que mantiene su identidad y una calidad preservada incluso en condiciones adversas.

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